El partido entre Colombia y Grecia, el 14 de junio, será el primero de una Copa Mundial disputado en un estadio con planta solar en funcionamiento, utilizando energía renovable.
El estadio de Belo Horizonte cuenta con una estructura suficiente para alimentar 1.200 residencias. En su techo se instalaron seis mil placas del sistema fotovoltaico que lo convierten en estadio con sostenibilidad económica, ambiental y social.
El armado de la estructura se inició en diciembre de 2012 y concluyó en 20 de mayo. El proyecto se inspiró en los estadios de Freiburg (Alemania) y de Berna (Suiza), y en los estadios alimentados a energía solar construidos para la Eurocopa.
La capacidad instalada de generación de energía de la planta es de 1.600 mega watts-hora por año, suficiente para abastecer 1.200 residencias. La planta fue construida por la Compañía de Energía Eléctrica de Minas Gerais (Cemig), en alianza con el banco alemán KfW y la Minas Arena, empresa que administra el Mineirão.
“El sistema está hecho de placas fotovoltaicas, con células de silicio que transforman la luz del Sol en energía eléctrica. En el caso del Mineirão son seis mil placas conectadas en el techo del estadio”, afirmó el Superintendente de Tecnología y Alternativas Energéticas de la Cemig, Alexandre Maia Bueno. “Como no es posible almacenar toda la energía, el 10% se utilizará en la alimentación del Mineirão y el resto se transferirá al consumidor común”, agregó Bueno.
El sistema fotovoltaico del Mineirão es el primer emprendimiento de ese porte en Brasil y la instalación más grande de energía solar operando en el país. La inversión fue de R$ 15 millones de reales, con el 80% financiado por el banco alemán. Todas las placas se instalaron en el techo del estadio y ocupan un área de 11.500m². La construcción de todo el sistema es invisible a los ojos del hincha, respetando la arquitectura del estadio, que fue declarada de interés histórico-artístico por el patrimonio histórico.
Fuente: Portal de la Copa en Belo Horizonte.